COSTA DEL SOL Marbella, 14 de abril de 2008

Esta asociación celebra dos asambleas, una internacional y otra nacional, que acoge cada año una de las seis delegaciones que Las Llaves de Oro Españolas tiene en España. En 2002 se celebró en la Costa del Sol, de donde es delegado José Sánchez.

"La labor de un conserje es abrir la puerta de lo difícil y también la de lo imposible"

José Sánches, un polifacético hostelero que lleva prácticamente toda su vida dedicada a una profesión que en lo que prima es el contacto humano con el cliente y la calidad del servicio. Es el delegado en la Costa del Sol de la Asociación "Las Llaves de Oro Españolas", una entidad que surgió de forma internacional, en el país galo en 1952 y en España llegó en el año 62 para agrupar a los conserjes de los hoteles. En la Costa del Sol casi un centenar de miembros forman parte de esta histórica entidad.


José Sánchez, Vicepresidente Nacional y Delegado en la Costa del Sol de la Asociación "Las Llaves de Oro Españolas"
¿Cómo se inició en el mundo de la profesión de conserje? Comencé en el mundo de la hostelería con tan sólo 18 años, ya que en Marbella todas las posibilidades laborales que había estaban relacionadas con el turismo, siendo el sector con más fuerza en los años setenta. Empecé mi andadura en una agencia de viajes de botones y en el año 72 me llamaron desde el Hotel Los Monteros de Marbella y allí estoy desde entonces.

"La clientela ha cambiado en los últimos años, ahora su nivel de exigencia es menos que antes"

Después de toda una vida dedicada a este mundo, ¿ha notado mucho cambio en la profesión? Muchísimo. Antes se esmeraba mucho más en la calidad de atención al cliente, era algo primordial, la calidad del servicio. Pero hay que tener en cuenta que ha cambiado el mundo de la hostelería en general, no sólo en la profesión de conserje. Además, a esto hay que unir que en la actualidad la clientela es menos exigente, ya que el ir a un hotel de cinco estrellas ahora está al alcance de prácticamente todo el mundo. Antes sólo era para privilegiados.

"Marbella vivió su época dorada con visitantes de la talla del actor Sean Connery o Michael Jackson"

¿Perjudica este cambio a la profesión? Pues en parte sí, porque hay una tendencia en algunos hoteles a ahorrar costes que afecta al conserje, ya que se ahorran un puesto de trabajo y el servicio de recepción es el que se encarga de atender al cliente en sus requerimientos y la verdad es que es un problema, porque los conserjes priorizamos la atención al cliente. Ahora cualquier hotel cuenta con un magnífico SPA, pero lo realmente válido es que los empleados sean útiles para las necesidades de los clientes por lo que es fundamental conservar el servicio de conserje y fomentarlo además, porque es una figura que da una buena calidad a los clientes de cualquier establecimiento hotelero.

¿Cree que esto pasa e otras zonas? En las guías de hoteles de lujo que se encuentran en Estados Unidos por ejemplo, una de las cosas que se destacan es que cuentan con conserjes, precisamente para eso, para estar a la disposición de los requerimientos de los clientes, que lo que finalmente quieren es un buen trato y solucionar las posibles dificultades que se les puedan presentar durante su estancia de vacaciones en el hotel.

¿Cuáles son las principales funciones de un conserje? La labor de un conserje es ayudar e intentar dar cumplida cuenta de lo que te pide un cliente, atendiendo todas sus solicitudes y requerimientos. Hay que tener en cuenta que tú vas a un hotel en una ciudad que no conoces en el que durante un tiempo vas a hacer tu vida y quieres conocer sitios para comer o visitar e incluso a veces tienes que cambiar un billete de avión o de tren, pues en todas esas cosas es donde entra en juego el conserje para ayudar y solventar todas estas cuestiones. Por esos es fundamental que un hotel de categoría y de lujo tenga un servicio de conserjería.

¿Hay ahora mucha gente joven que se dedica a esta profesión? Desgraciadamente, la profesión va a menos en cuanto a personal, porque hay hoteles que prescinden del servicio en aras de ahorro económico, pero se están dando cuenta de que eso no debe ser así, porque el conserje es una pieza fundamental en el organigrama de la hostelería.

¿Qué le diría a un joven que se inicia en esta profesión? Soy profesor en la Escuela de Hostelería Bellamar y la conserjería es una profesión muy bonita. Nosotros en la solapa llevamos dos llaves: una que abre la puerta de lo difícil y otra que abre la puerta de lo imposible, cuestiones que son nuestra labor, por lo que le digo es que deben beneficiar al cliente y por ende se beneficiará también el hotel en el que trabajes porque el cliente repetirá.

¿Ha cambiado mucho el perfil del turista en Marbella? Sí que ha cambiado. Las personal que hace 20 años se hospedaban en los grandes hoteles no son las de ahora, que se pueden caracterizar por un perfil un poco más "pret-a-porter", el glamour que había en aquellos años se ha perdido en parte. Marbella vivió en su momento una época dorada en la que personales muy ilustres de la vida social, política y económica venían aquí a pasar sus vacaciones. Yo en el Hotel Los Monteros he visto desde el cantante Michael Jackson, pasando por el actor Sean Connery.

Desde su perspectiva como profesional de los conserjes ¿la crisis también se ha notado aquí? La hemos notado, tanto nosotros como el resto del turismo que ha provocado que también afecte a otros sectores, porque directa o indirectamente, todos vivimos del turismo en la Costa del Sol.

Irene Catalán/ Marbella